miércoles, 26 de diciembre de 2018

Ecuador: deficit fiscal, crisis inducida y alternativas

Ecuador: deficit fiscal, crisis inducida y alternativas



Pablo Dávalos

La eliminación del subsidio a los combustibles, anunciada a fines de diciembre del 2018, conjuntamente con el envío de la pro forma fiscal a la Asamblea Nacional, y la Ley de Fomento Productivo, forman parte del giro político del gobierno de Lenin Moreno y que empezó a mediados del año 2018 con el nombramiento del Director de las Cámaras Empresariales como Ministro de Finanzas. 
Es un giro que corresponde al retorno del neoliberalismo y sus prescripciones. En consecuencia, esas medidas económicas deben ser asumidas y comprendidas desde la perspectiva de la agenda política y económica de las Cámaras Empresariales del Ecuador; es decir, la lógica que las subyace y estructura, nada tiene que ver con la realidad económica del país, la situación fiscal y las perspectivas a futuro. 
En efecto, la situación de la economía real está a contrapunto de los efectos y los discursos que emiten las Cámaras. De una parte, la economía experimenta un ciclo de recuperación económica caracterizado por un incremento del precio del petróleo y ampliación de las exportaciones petroleras por la incorporación de nuevos campos petroleros, incremento de las exportaciones no petroleras, incrementos en los flujos de remesas de migrantes, incrementos en el crédito interno, y señales positivas de las expectativas empresariales con respecto al clima económico para el mediano y largo plazo. 
El PIB trimestral, que es el indicador que advierte sobre la crisis del ciclo económico, en promedio, es positivo para el 2018, lo que significaría que la economía ecuatoriana terminaría el año 2018, con  un débil crecimiento económico y con señales de recuperación que se extenderían hasta el año 2019.
Sin embargo, el discurso de las Cámaras Empresariales es todo lo contrario. Ellas apuntan a señalar la importancia del déficit fiscal y su incidencia en la economía, sin considerar que el déficit fiscal solamente indica las posiciones de deuda del gobierno y, en el caso ecuatoriano, el déficit fiscal se profundiza por las exoneraciones y prebendas fiscales que el Estado ecuatoriano ha otorgado, sobre todo, a los grandes grupos económicos, que ha debilitado su capacidad de recuperar recursos tributarios e ingresos fiscales. 
Al tenor de la crisis y el déficit fiscal, las Cámaras Empresariales han diseñado una pro forma fiscal que reduce de manera dramática la inversión pública, desmantela todo el financiamiento a los programas de atención e inclusión social, recargan el peso del financiamiento público sobre los más pobres, mientras que han generado varios mecanismos de protección fiscal para defender los ingresos de los más ricos.
El escenario de crisis económica que están posicionando y generando las Cámaras Empresariales y, por tanto, el gobierno de Lenin Moreno, se revela funcional a sus intereses cuando las Cámaras Empresariales lo utilizan como argumento para evitar el aumento salarial y para legitimar las privatizaciones. Según las Cámaras Empresariales, la crisis económica es de tal magnitud por el déficit fiscal, que no cabe siquiera pensar en un incremento a los salarios de los trabajadores. De hecho, mientras los trabajadores insistían en un incremento salarial no menor a un 20% de la remuneración básica mensual, el gobierno ha aprobado un incremento salarial del 2%. Por lo tanto, el discurso de la crisis y del déficit fiscal es un discurso político que no tiene aval en los datos económicos. La crisis, en el Ecuador, está siendo inducida por los sectores empresariales para legitimar las privatizaciones de la infraestructura y empresas públicas, para justificar la flexibilización laboral y la disminución de los salarios, y para reducir el tamaño del Estado en beneficio propio.

Efectos del neoliberalismo 

El gobierno de Moreno intenta legitimar las medidas económicas indicando que se trata de un subsidio que solamente beneficia a los ricos y a las clases medias que tienen auto, mientras que los pobres, que no tienen auto, no tendrían porqué preocuparse por estas medidas económicas. El gobierno insiste, además, que el precio de los combustibles es uno de los más bajos de América Latina, y que el costo del subsidio es desmesurado.
Sin embargo, las medidas económicas adoptadas por el gobierno del Lenin Moreno, afectan la capacidad de consumo de la población en general, porque los combustibles se relacionan con la matriz energética sobre la cual actúa el sistema de precios relativos, en una economía dolarizada como es la ecuatoriana. Esto significa que el incremento del precio de los combustibles, finalmente se carga a la cuenta de los salarios de los trabajadores.
De otra parte, y en virtud que la demanda global depende del consumo total de la población, una medida económica como la planteada por el régimen ecuatoriano, provoca necesariamente una disminución de la capacidad de consumo de la población y, por tanto, una disminución de la demanda global de la economía. Esto se manifiesta inmediatamente en una reducción de las ventas de las empresas, una acumulación de stocks de casi todas ellas, que actúan reduciendo personal, postergando sus planes de inversión, y en algunos casos, reducen los precios provocando deflación en la economía. 
Al reducirse la actividad empresarial, se reduce el nivel de contratación y aumenta el desempleo y el subempleo. A nivel personal esto se traduce en reducción del ingreso personal y familiar, que significa incremento de los niveles de pobreza. En un contexto en el que la política económica neoliberal plantea la reducción del Estado, la economía entra en recesión por ajustes en la demanda global. El desempleo aumenta. La capacidad adquisitiva se resiente. La economía de todo el país, en consecuencia, entra en un proceso de disminución del ritmo de crecimiento. La crisis económica, por tanto, está siendo inducida ex profeso por el gobierno de Lenin Moreno.
Asimismo, las cifras no avalan la posición del gobierno ecuatoriano. Las medidas económicas, en el mejor de los casos y con los planes de compensación previstos, representarían un ingreso adicional al presupuesto del Estado menor al 1%; mientras que la remisión tributaria a los grandes grupos económicos, que se aprobó en la Ley de Fomento Productivo, le representó un costo al Estado ecuatoriano no menor al 12% de su presupuesto fiscal, y 4% de su PIB.

¿Existen alternativas?

Por supuesto que hay alternativas al escenario de inducción de la crisis por la vía del déficit fiscal. El Ecuador necesita políticas económicas de reactivación productiva. Se tratan de alternativas cuyo escenario de posibilidad no es técnico sino político. Los sectores sociales que resisten al ajuste neoliberal deben comprender que existen políticas alternativas a aquellas de las Cámaras Empresariales y el gobierno, y deben estar conscientes que el discurso del déficit fiscal y la crisis es un recurso estratégico en contra de los trabajadores. 
Por ejemplo, si el gobierno aduce que tiene problemas de liquidez y no sabe cómo manejar sus posiciones de déficit fiscal, entonces se necesita articular de forma urgente políticas de liquidez. 
Diez medidas urgentes de liquidez para solucionar el déficit fiscal y la crisis
Se proponen diez medidas urgentes que forman parte de un Plan Emergente de Liquidez Monetaria, y son medidas, además, que no afectan en forma recesiva ni a la demanda global, ni a la oferta productiva; por ejemplo: (1) políticas de renegociación de pagos del servicio de la deuda externa, a través de renegociación de la deuda bilateral, y también canje de bonos en la deuda emitida con bonos soberanos a un plazo mayor, le darían al gobierno liquidez inmediata; (2) políticas de liquidez con respecto a los contratos petroleros y con empresas telefónicas, aumentando el margen de beneficio para el gobierno, a través de renegociación de esos contratos; asimismo una renegociación de los contratos de preventa anticipada de petróleo le darían liquidez inmediata al régimen; (3) El gobierno puede crear un Banco Público para Exportaciones e Importaciones (Eximbank), para manejar la liquidez interna a través de líneas de crédito preferencial para importaciones de bienes de capital e insumos productivos, y tasas de interés atractivas para captación de ingresos de exportaciones, esto le permitiría evitar la subfacturación de los importadores y controlar la liquidez para el comercio exterior; (4) El régimen puede transformar el Impuesto a la Salida de Divisas en un encaje y puede monetizar ese encaje. Si los actores económicos deciden colocar en el exterior sus divisas tendrían que encajar un porcentaje en el país, y cuando retornen esas divisas se puede devolver ese encaje, con ello se puede regular la fuga de capitales; (5) El Gobierno puede utilizar el dinero electrónico para aumentar la velocidad de circulación del dinero existente y ampliar sus propios márgenes de liquidez; (6) El Gobierno puede realizar emisiones de derivados financieros sobre sus posiciones de déficit fiscal cubriéndolas con la capacidad de ejecución del gasto público; (7) El gobierno puede otorgar capacidad coactiva al Servicio de Rentas Internas para recuperar la cartera tributaria vencida; (8) El gobierno puede ampliar su meta sobre recaudación directa en función del crecimiento de la economía y el efecto multiplicador que el crecimiento genera; (9) El gobierno puede aprobar la Ley de Criptomonedas, y ampliar los  niveles de liquidez sin presionar la emisión monetaria; (10) El gobierno puede cambiar la Ley de Fomento Productivo para monetizar las reservas internacionales de libre disponibilidad.
Sobre estas medidas de liquidez inmediata, el gobierno puede articular políticas de reactivación de la demanda global interna a través de: (1) reducción de, al menos, dos puntos del IVA; (2) incrementos salariales no menores a un 20% con respecto a la remuneración básica mensual; (3) reducción de tasas de interés para las pequeñas, medianas y microempresas. Al respecto, puede generar líneas de crédito desde la banca pública de desarrollo, y puede fondearlas con crédito multilateral o con titularización de las reservas internacionales de libre disponibilidad; (4) Incremento de la inversión pública; entre otras medidas emergentes. 
Sobre esta base, se pueden generar políticas sectoriales de reactivación con énfasis especial en la pequeña y microempresa, y con reactivación de la demanda interna. Por ejemplo, políticas sectoriales para el sector agrícola, para la industria, para la economía de la información y la sociedad del conocimiento, etc.
Puede apreciarse que los problemas no son de técnica económica, sino políticos. Es precisamente por ello, que los movimientos sociales del Ecuador han apelado a su larga tradición de lucha y movilización para confrontar y conjurar el retorno del neoliberalismo. Se convocan desde las estructuras organizativas existentes, pero también comprenden que la resistencia y la derrota al neoliberalismo tiene proyecciones globales, por ello ahora comprenden que la derrota al neoliberalismo es la apertura de los nuevos tiempos para Otro mundo posible.

4 comentarios:

A las 26 de diciembre de 2018, 11:34 , Blogger Movimiento Vitalista ha dicho...

Moreno no ha dado un giro al neoliberalismo, ha ampliado y profundizado el giro que dio Correa hacia el neoliberalismo. Los ricos ganaron más que en la época que gobernó la derecha clásica. Utilizo el estado como medio de extracción de recursos para entregar su mayoría a los grupos económicos.

 
A las 26 de diciembre de 2018, 19:00 , Blogger Ramiro Segovia ha dicho...

La undécima medida, si cabe, debe ser que el régimen de remisiones de deudas quede de lado, que obviamente, tampoco es parte de la mencionada “técnica económica”.
Como en los viejos tiempos, algo está pasando, las movilizaciones se vienen…

 
A las 27 de diciembre de 2018, 17:56 , Blogger Progreso.Democracia.Justicia ha dicho...

Por qué seguimos manteniendo al petróleo como principal fuente de activación económica en el Ecuador. Las energías alternativas y el fomento agrícola podrían generar trabajo, impulsar las exportaciones y evitar la explotación de nuestra selva del yasuní. Claramente, se evidencia falta de creatividad e ideas en el gobierno. Apoyo a los emprendedores. Cobro de impuestos a los grandes deudores. Apertura de Universidades técnicas con el fin de obtener profesionales en el campo técnico y tecnológico para apoyo de las industrias que el Gobierno debería crear. La falta de ideas y ganas de hacerlo desborda en una solución rápida, sencilla y mediocre con el desmedro de la calidad de vida de la clase media baja. Diego Morillo.

 
A las 14 de enero de 2019, 10:47 , Blogger Pablo Zambrano Ponton ha dicho...

Ah y, por cierto, sería bueno que dejes de mentirle a la gente respecto a tus títulos profesionales, porque es cuestión de ingresar a la página de consulta de títulos del SENESCYT y verificar que el LICENCIADO EN ECONOMÍA: Pablo Lenin Dávalos Aguilar, con número de cédula de ciudadanía 1706488408, apenas tiene, a más del título de Licenciado (No es lo mismo que Economista), un DIPLOMA DE ESTUDIOS AVANZADOS EN DESARROLLO, POBLACION Y MEDIO AMBIENTE por la UNIVERSITÉ CATHOLIQUE DE LOUVAIN, que no es lo mismo que PHD, y peor aún, posdoctorado. Farsante, deja de mentir, la próxima que nos veamos y me digas "señor" (cuando tú sabes que yo sí soy Economista), yo te he de ir diciendo en tu cara: "dígame LICENCIADO", zurdo ridículo.

 

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